Princesas, osos y Mary Poppins

Andrea Valentina está pegada con Mary Poppins. Se la puse un día que yo la quería ver, porque cuando era chiquita me encantaba, y hace ufff no la veía. Y como ella ve pelis más que tele, la busqué y la puse. “Mira Andrea, bebés!”. Ella le dice bebés a las palomas, y al empezar, Dick Van Dyke (cuerazo) está en el parque siendo hombre-orquesta con palomas aytrás. Desde ahí le encantó. A mí siempre me han gustado mucho más las peliculas de Disney o de dibujos más que las de terror, soy bieeen marica. Pero viendo las tempranas preferencias de Andrea con las películas, me doy cuenta que no es una súper fan de las princesas: a saber, le gustan los ratones y los animales de Cenicienta, le gustan los osos de Valiente, las canciones de Frozen, y ama Mary Poppins de principio a fín, igual que puede ver Toy Story 1, 2, 3, Toy Story de Terror, Vacaciones en Hawaii, Fiestasaurus Rex y Papa Fritas Chicas una y oytra y otra y otra vez.

Y yo no puedo evitar ver mucho parecido en nuestros gustos. Por ejemplo, me gustaba todo lo que ella ve, pero tampoco fui (ni soy) hinchaza de las princesas. No le pedía a mi má que las pusiera ni las ponía yo. Salvo honrosas menciones, como Mulan. Pero me encantaban los personajes de chicas que no eran princesas. Me encantaba ver a Jane en Tarzan, era inteligente, despistada, valiente, graciosa, frágil y muy fuerte. Meg de Hercules, estaba atormentadaza por haberse sacrificado por quien no lo valía y, a pesar de ser esclava de por vida de un Dios, era la cagada! Recontra cínica, sarcástica, ácida… Quería ser así, y tener su cabello también. Pero la que más me gustaba era Esmeralda, a pesar de que ahora que cercí me doy cuenta que la querían dejar entrever como una chica de la vida alegre. Era independiente, valiente hasta ser conchuda, bellísima y segura. Le gustaba ser el centro de atención, encantadora. Tenía mi Barbie Esmeralda con su vestido naranja con morado con el que bailó en el festival de los bufones (ohpordios lo recordé como ayer). Hasta ahora la tengo, pero está calata y medio pelona de tanto que jugué con ella. 

A dónde quiero llegar? Mi mamá dejó que tuviera mis gustos, que vaya viendo desde chica y decidiendo lo que me gustaba, pero siempre estuvo conmigo, literal. Se dedicó en cuerpo, y alma a sus hijas. Cosa que muy seguido ya no se ve por miiiiiles de razones. Estuvo ahí, pero me dejó elegir. Y a todo esto… Por qué las que no eran princesas eran las mejores? Incluyendo a Mulan, fue heroína no princesa, y fue genial. Y es una de las que más recuerdo de mi niñez (y también tenía una barbie de Mula, ahora que me acuerdo). 

Así que si Andrea decide que más importantes y buenos son los valores de Merida y su mamá Oso, o de Woody (bodi) y Jessie (isy), yo solo me sentaré con ella a ver sus pelis y ponerlas cuando me las dé, y a comerla a besos cuando se vea demasiado tierna haciéndolo.

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La combi de la pelea

Y ahí estaba yo, subiendo un poco bastante tarde a una combi para llegar (pidiendo a Diosito) temprano, Renegué por no haber cargado el iphon usado como como ipod porque se está palperro, pero después me puse a escuchar Mañana Maldita en el Nokia lamparita que me da la chamba. Iba tranquila, esperando que no se llene para bajar sin golpear ni que me golpeen, por la Marina, tranquila, y con hambre, pero el hambre permanente que siempre tengo cuando de repente… OH-MY-GOD (a lo Janice). Es ella? Ella es? Nooo, no puede ser… No vive lejos, o al menos, lejos de acá? Ella es! Noooo… csm no te subaaas. Me miró. Jajaja, qué risa Marquina, me hago la cojuda, miro por la ventana con expresión preocuapada… No! Put… Se sienta a mi costado, 

No me digan que no les ha pasado. No me digan que nuuuunca han stalkeado. Y no, no hablo de su flaco, su ex (ejhem), o su artista favorito (a). Hablo de Esa chica. Que por ser, no sé, un algo de tu ex, una “amiga” que te atrasó, o simple y descarnadamente le tienes su cierta envidia. Sí, hermana, no seas superada ni te ofendas. Con tus amigas más cercanas rajas, frente a ella la saludas, la tragas, la mascas, haces el esfueeerzo, pero se te sale la arcada y la escupes. Simplemente no la pasas. Pero en la oscuridad de tu cuarto, la stalkeeeeas, yo sé que lo haaaaces. Y lo sé porque también lo he hecho. Obvio, no, envidia? Yo? De esa enana? Que esté estudiando donde yo quiero, que tengas esas botas malditas que me quedarían milll veces mejor a mí, que tenga tantos seguidores en Instagram… Qué envidia me va a despertar! Yo tengo UNA VIDA. De hecho que sí, no todo el día, pero en momentos que te acuerdas, sientes algo verde en la panza, y no, no es la palta que te empujaste. Uy un gol de Real (perdón, la Champions). 

Y ahí va, sentada al costado, con las uñas rosadas, a pesar de ser de tu mismo tono de piel, a la maldita le quedo lindo el color, no como a mí que parezco un gorila con ese. Las botitas en el ya cambio de clima. Trato de disimular. Pero ella también. CÁCOSA??? Si ella no tiene manera de saber quién soy yo. Bueno, ella debe pensar lo mismo pero en algún momento la conciencia la delatará: yo SÍ tengo a saber quién eres oe chibola pava. Sí. Es chibola, pero ahora, frente a frente (o costado a costado, mejor dicho) no parece taaaaan chibola. La pashmina de animal print. La blusita de denim. Tenía estilo la csm. Pero es medio enana y regordeta. Los filtros hacen maravillas. Es guapa. Como su hermana, pero diferente. A su hermana sí. Si me la encuentro nos saludaríamos, besito sincero, joderíamos. Somos amiguis, que no es lo mismo que ser amigaa. Al menos yo, el término amiguis lo uso para una conocida con la que en el poco tiempo de tratarla congeniamos muy bien. Con quien no me he visto más de tres veces en los últimos doce meses. Amiguis! Pero ahorita no. Nunca ella y yo estuvimos tan cerca. Me sigue mirando las uñas rojas. Y yo le agradezco a Dios que (al menos hoy) no las tengo hechas mierda. Se acomoda, mueve el pelo alisado, disforzadaza. Saca el Galaxy (cómo oooooooooodio el Galaxy, una más para probar la teoría). Verifico mentalmente mi ropa, los botines chatos tienen la actitud de Bulma. El pantalón de flores tiene sus años, pero se ve bien con la blusa blanca y el polo mullet negro encima, la camisa de jean es ancha. Qué carajos, apelemos al “grunge”. Que se baje. Damn. Ok me bajo yo. “BAJA PARADERO… Permiso, porfa”. Extremadamente exagerada y perfecta se arrima y le doy un nalgazo en el hombro. “Baja con gracia, baja con gracia”. Me agarro del fierro de encima de la puerta (derre ya sacaste que estoy en esas combis chiquitas). Frena fuerte este salvajealvolante y me voy haciendo un paréntesis echado, hacia atrás. ACTITUD ACTITUD. Otro gol de Real csm!

Bajo y miro distraidamente las combis. Pasa la mía delante, y ella en la ventana, sin tapujos, ni reparos, mirándome. 

Sábado a la noche

Esa canción de Bruno Mars me encanta. Le cambiaba la letra cuando la escuchaba las primaras veces para “adaptármela” más. Estoy en la chamba, después de haberme sacado la mugre en un hospital y sus escaleras desgastadas. He tenido una tarde feliz, a pesar de eso. Tengo las uñas horriblemente pintadas de celeste. El color es lindo, pero tengo la mala suerte de pintármelas como si mis uñas tuvieran más cayos que guante de podóloga. Estaba leyendo el blog de Serendipity, me gusta leer las cartas a su hija. He extrañado a Andrea como todos los días. La siento cada día como mi compañerita, mi muñeca, mi bepbé. El sábado es el día que normalmente me dedico a limpiar (ayudando un poco a mejorar la tumba) y luego salimos con papá a almorzar, visitar al abuelo y de más. Pero ese día no hicimos lo segundo. Andy había tenido una semana buenaza, me llena de orgullo e inflo el pecho como un palomo cuando me acuerdo que este pavo (s2) es uno de los diez mejores bartenders del país. Me rasco la nuca, sonrío de costado y me hago la cojuda. Por eso, y porque tenía una clase final en un curso ese día y entraba tempra a la chamba, nos disponíamos a quedarnos en casa. Hasta que un mensaje de Facebook, urgente según él (negraexagerada), nos sacó de la tendida de cama y del reorganizamiento invernal de ropa. La tía Héctor (gorda y negra tía Héctor) estaba organizando un lonche-cena-parrillada para ese mismo día con su novia, la tía gorda enana, la tía gorda enana pato, y un amiguito más. La cosa es que no salgo. Yo no salgo. En serio. Cuando salgo es a visitar familiares, o de paseo, o a vagar con Andrea siempre. Pero yo sola no. No sé en realidad si extraño salir. Mi vida se acopló a Andrea y sus necesidades y… ahí quedó todo. Por eso cuando me dijo eso, primero la pensé, porque el clima está jodido, la bebé como que casi se me resfría, yo estaba hasta las patas, y la tía gorda quería que fuéramos y amenzaba con molestarse y quemar el kiosco. Pasaría por mí (?) a las 6 y nos quedaríamos tempra. Dije que si iba, Llevaba a mi bebé. Mejor para él, mejor para todos porque creo que todos querían verla a ella y no a mí (abuuu). Mi mamá me puteó, pero entre líneas y finamente. Con  mirada de desprecio más. Al final entre que venían y no venían y estaban cerca y nos mandábamos todos al carajo, llegó la negra a recogernos amablentísimamente (esa palabra no existe no?). Fuimos por la Marina de noche, por la Mar de noche, con EL tráfico. La bebé? tranquilaza, mirando por el espejo, a ratos que pedía teté. Llegamos al edificio de la tía gorda enana, y oh-sorpresa, el ascensor estaba malogrado, así que lo tomamos como un reto de las cobras y te subí sin parar hasta el piso 11. Estuviste feliz jugando con los bebés, viendo Pocoyó, haciendo que todos nos peguemos con Pocoyó. Te metías por dónde querías, claro que jalándome, porque no te ubicabas bien en el tiempo ni en el espacio. “¿Por qué estamos aquí de noche?”. Yo me tiraba l suelo a jugar contigo, a caminar por el pasillo, a perseguir a los bebés y a hablar por el teléfono de la tía gorda. Tú te reías, les hablabas.Pero por alguna extraaaña razón no besabas a nadie. Cuando te decían “Dame un beso”, tú ponías tu cabecita, pero no dabas besos. Decías “nonono”, venías y me abrazabas del cuello, porque yo estaba en el piso. Y a mí me besabas =) me mirabas con ojos picarones de costado y me besabas en el cachete, eres una muecosa, bepbé. Una mona muecosa, como yo. Yo era feliz. Comiste de todo en el lonche, mientras tus tíos y yo nos matábamos de risa a costillas de la tía gorda Héctor y de la tía enana pato. Aunque sentí la salida y la visita cortísimas, extrañaba reírme así con los patas, y lo que me pareció más geial, y que siempre será así, es poder llevarte conmigo, que seas mi compañerita. Ahora, no quiero juzgar ni nada. Yo no quiero salir, es mi rollo, es mi manera de ver las cosas. Trabajo toda la semana y a Andrea la ven mi má y Ximena. Derrepente aún no necesito, como dicen que lo voy a necesitar, salir a pegármela como en los buenos 20 (la primera mitad, proque esta segunda mitad me ha agarrado desde ya cansada y con arrugas). Pero creo que me sentiría bastante caradepalo pidiéndoles que me la cuiden como han hecho toda la semana para yo slair  a “despejarme”. Perdón pero en estos momentos (recalco, EN ESTOS MOMENTOS), eso a mí me suena a mariconada. Un toque. Deja vu. Creo que ya escribí de esto =B . Pero es que ahí va a donde quiero llegar (?). Osea, salí con ella, me la llevé, llevé una pañalera, no una cartera, regresé con ella, es mi compañerita. No la he llevado, ni la llevaré a esta edad, a un concierto. No la he llevado, ni la llevaré a ninguna edad, a ninguna chupeta. Trato de llevar las cosas como se van dando, como vamos podiendo (esa palabra existe?) ambas. Llegamos un poco más tarde de lo planeado, ella dormitó en el taxi en mis brazos mientras yo miraba por la ventana, gente que compraba chelas, chicas que salían o llegaban a alguna casa, que tomaban taxis, para quienes el sábado recién estaba por empezar. Yo ya había pasado por ahí. Sonreí porque yo ya he pasado por todo eso, lo disfruté hasta caer y hacer caer (jajaja). Y ahora, estaba con mi bepbé, tratando de ver cómo podemos, avanzando un día a la vez, juntas, en diferentes etapas, en diferentes etapas, las dos aprendiendo la una de la otra, conociéndonos la una a la otra, mi pequeño humano. Llegando a casa, te despertaste. “A seguirla” parecías decir.

Mente neurótica

Soy nueva aquí!!! No, no me quiero justificar y, en realidad aún no cometo ninguna burrada (enfatizo “aún”), y pienso que voy a poopearla en cualquier momento. Pero no. Hay que detenerse. Hay que respirar. Hay que volver a mirar el monitor y… y por qué no llegan los correos??? Por qué en todo el día solo me han llegado dos spams??!! Será porque ayer, muy educadamente le respondí a los clientes que no teníamos lo que pedían pero que nos sigan mandando cotizaciones? LO HICE MAL? Jefa, creo que debe despedirme. No? Hay veces que hasta tres días no mandan nada? Qué flojos… Qué loca-neurótica… Y ahora? Enchufo mi iphone malogrado que ahora sirve de “aipod”. Ya no hay nada, ya me quiero ir? No! Me gusta mi trabajo… Y es en serio… será por eso que ando tan fríkitinerviosa???

Quiero un té de tilo =(

Todos vuelven

Por primera vez en años (un par) vuelvo a comer en mi táper. Mi mamá me mandó Lomo Saltado hoy. Buenísimo. Y ayer me compré mi lonchera de Perry, el Ornitorrinco, y no, no la escogió Andrea. Hace mil que no escribo (me he dado cuenta que así casi siempre empiezo), y como de costumbre, muchas cosas han cambiado. Tantas que algunas cambiaron y pasaron por todo el ciclo del agua para volver a ser como eran al inicio.

La verdad ante todo. Este post no viene desde mi cel. Viene desde mi compu en la chamba. Sí. Contra todo pronóstico, plan, y voluntades ya estoy chambeando. Ya me reencontré con las combis, los asientos reservados y los audífonos. Mi mamá me regaló unos preciosos de Monster High con glitter en navidad y me daba pena usarlos solo cuando lavaba ropa. Y no por el hecho de que los TENGA QUE lucir puertas afuera para quererlos más, sino que ahora me acompañan cuando y donde más los necesito. Y como soy una neurótica y nunca me ha gustado que se me enreden los cables, literalmente, los guardo en un monedero de cassette que me regaló la gorda, y llevo unos blancos yostinqueis. El monedero que uso es uno que me regaló mi hermana, amarillo y de lazo azul. Como los antiguos. Y digo todo esto y llevo todo eso y me encanta porque, si bien no he dejado de ser quien soy y por el contrario, Andrea me ha hecho crecer de maneras que consideraba imposibles, siempre me ha gustado trabajar. Siempre he sido “independiente”. En espíritu, al menos, y quieo enseñarle eso a ella, Y quiero también que me vea plena. Que vea qué lindo, qué rico es trabajar, hacer lo que te gusta, te equilibra. 

Pero la extraño que no tiene nombre. No puedo evitar pensar que volví a trabajar mucho antes de lo planeado. No quiero sentirme culpable porque es un sentimiento inexistente. Por el contrario trato de no pelear con ella cuando estoy en casa y tenerla más paciencia que nunca, pero de vez en cuando vienen esos pensamientos y con todo. Que puede estar aprendiendo algo y yo no estoy ahí, que puede buscarme en el baño y yo estoy acá. 

La chamba es buenaza, sobre todo el horario. Me permite estar lo más que puedo con ella. Ojalá que cuando crezca no me odie. 

No solo a ella o a mí nos sorprendió que ya esté en la vida laboral. Por lo que sé, por lo que muestra también le… llegó, porque no voy a decir afectó. Es que ya estábamos con un ritmo pues. Salir a comer cualquier día, jugar en el cuarto juntos, cosas que sí, obvio van a repetirse, van a ser siempre, y que disfrutamos naturalmente y sin apuros. Creo que por eso es que no me desespera mucho eso. Porque, como con todo, trato de disfrutarlo mientras pasa. No pensar “Algún día extrañaré tanto estos momentos que lloraréeee” y comienzas a llorar.  Derre por eso es que no se lo esperaba. O tal vez solo hablo de más. Las cosas se pusieron tensas, se pusieron sólidas y otra vez se derritiiiiieron y ahora estamos bien. Qué viva el 15 de febrero porque no les vamos a dar gusto a los negocios! xD

En mi casa nos las estamos bandeando con las bebés: mi hermana cambió su horario hasta fín de mes para ayudar a mi mamá ayudar a cuidar a las dos por la mañana. Entra a la 1, hasta fín de mes, porque en marzo el goro empieza el nido (sí, rapidazo). Y mi mamá se quedaría solo con Andrea hasta que yo llegara por la tarde, nos va funcionando bien. Y sé que solo va a mejorar todo. Ahora podré sacarla con las amigas y sus bebés a jugar y no tendré que cruzar los dedos.

 

=))))

Las maldades de la lejía

Sí, hace mil no salgo de shopping. Y es algo que extraño. No el hecho de salir a botar plata. Sino de sentirme independentaza con mi sueldo cuasi-mínimo, salir de alguna diligencia o de acompañar a una amiga al doctor, que te llame alguien para un proyecto (jajajá, esa palabra) y decir “pucha, podré en un par de horas porque tengo que comprar unas cosas”, así sea un par de tacos, o una bolsita de liguitas transparentes. Era rico. Claro que prefiero jugar a los ponies comiendo picarones con ketchup con Andrea, pero son cosas ricas de distinta manera.

Pero bueno, he tenido que ingeniármelas para saciar las ganas de estrenar. Y mi búsqueda y salida de compras SOLA (la parte que máaaas me gustaba y gustará), ha sido reemplazada por la búsqueda online de DIY (do it yourself).
El primero que hice fue de mi polo de Paramore que me compré en la puerta del concierto y que nunca volví a usar, pero lo guardaba por motivos sentimentales. Ví cómo lo hacían en Diario de un Armario y ya, chapé mis tijeras y quedó así.
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No se ve bien, pero lo único que le hice fue cortarle el cuello a lo hojal, y cortarle las mangas hasta abajo, no sé cómo se le llaman a esas mangas, pero son de hueco largo (ccccómo???).
Después encontré más polos negros y les hice el corte high low (más alto adelante y atrás como en cola) e igual cortándoles el cuello a lo cropeado y las mangas.
El capricho más jodete fue el short tie dye (así como que desteñido abajo y arriba del color original del jean).
Ya había cortado unos pescadores que nunca me ponía, y quedaron así.
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Ñeeeee, ni muymuy ni tantan. Pero no, busqué el video en youtube y encontré uno en francés, era maso lo que recordaba: cortar, lejía y lavar. Corté el jean viejo y anchísimo, porque no soy muy fan de lo rico y apretadito, y ya, chapé mi lejía, mi agua y lo dejé ahí, remojando. Lo iba revisando con mi secador en el pecho para no fregarme mi polo que tenía ese día, mi polo murciélago que le tengo El camote. Pasó el rato, lo saco, lo lavo, lo cuelgo, le tomo su foto y regreso a mi cuarto así, felizaza y… Oooooh noooo.
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Y es por cosas como estas que no debería tener acceso a tijeras, lejías y demás armas de destrucción masiva. Mi torpeza versus mi necesidad primaria (y femenina) de ropa “nueva”.
Adiós, polito murciélago, me diste los mejores días.
Así que corte más polos negros.
De dónde salieron tantos?

La loca de la cuadra

No sabía si escribir de esto pero lo haré por la misma razón por la que empecé el blog: porque me gusta escribir, y porque aquí también iba a hacer mis desfogues (como lo he venido haciendo).

No han sido pocas las veces en las que me he sentido loca, y que lo que pienso o de la manera en que veo ciertas cosas no es compartida por nadie más. Es cierto, no puedes ni debes esperar que NADIE reaccione de la manera que tú esperas. Era una lección que venía tratando de aprender bien, porque la vida es tan buena maestra que si no entiendes bien algo, te lo repite y te lo repite y te lo repite hasta que lo aprendas hasta de paporreta.

Pero yo pecaba de cojuda (como siempre). Creía conocer a mis amigos, a la gente cercana a mí de todos los días.

De hecho nunca llegas a conocer a nadie, y eso lo aprendí el sábado pasado. Personas desubicadas que creen que está bien ser confianzuda, y que gritarle a un bebé es motivo de risa. Que califican de “estúpida y más estúpida” a alguien por el simple hecho de decirle “pero es una bebé, weón, cómo vas a gritar así”, alguien que alguna vez reincidió en llamarlo “mejor amigo” Pero eso no es lo que me mueve a escribir eso. Al final esa persona siempre tuvo rasgos de maricón, no gay, que para mí son de las personas más valientes. Sino maricón, así. De esos que prefieren no decirte nada en la cara, más si eres mujer. De los que prefieren postearlo, anonimamente, como niñas de primero de secundaria. Que deciden escribirlo por donde no les puedas ver la cara y llamar a personas a “acusarte”.
Pero y cómo seguiste siendo pata de alguien que sabes hace esto tooodo el tiempo y no solo contigo? Sino también de chicas con las que tuvo alguna salida o algo?

Por el mismo motivo que escribo esto: es su roche, que lo resuelvan entre ellos. Total, son adultos. Si la insulta o escribe esas cosas, no será de gratis.
Eso es lo que me jode. Porque al final, la que sigue “sufriendo” por eso soy yo. La que escribe y se siente loca soy yo. Esa persona no. Él ya insultó, ya llamó, dió su versión de los hechos que (sabía) iba a ser tomada como única y sigue su vida (si se le puede llamar así) feliz.

Yo? Yo acá sentada, peleada, incómoda, gastrítica, y sobre todo loca.
Loca porque así me siento. Osea, tú estuviste ahí, no te parece mal? Puta, sí. Pero yo no me quiero meter. Son patas míos, los dos.
Oe pero solo te quiero contar, no quiero que me defiendas porque sé que no lo harás, además creo que ya lo hice por mi cuenta. No me paras diciendo que si algo me pasa te lo puedo contar? Puta sí, pero no quiero que me cuentes eso. Yo sé qué pasó y sé cómo eres, sé lo que pretendes y no quiero que me metas.

Solo dos cosas. Solo dos personas y solo dos respuestas. No voy a comparar esto con abuso verbal ni nada por el estilo, ya dije porqué lo quería escribir. Porqué lo posteo.
Cuando uno de ellos me preguntó “qué pretendes al contármelo?” Me dí cuenta que fue algo en lo que no había pensado. Y lo que buscaba era empatía. Creo que pido mucho en realidad.

Siempre me ha resultado poner este tipo de cosas fuera, para sacarlas. Si algo bueno me trajo este blog en su corta existencia, es a personas que autenticamentese preocupan por mí y desean mi bienestar. Gente de la que aprendo mucho siempre. Como a no pensar, y solo sentir, para no sufrir ni victimizarme.
Y de verdad, deverdadDiosmío, espero aprender lo que la vida me está tratando de enseñar, porque volver a pasar por esto, sería una prueba a mi “cordura”.

Alguien me ayuda???

😦